Los niños y niñas de APEL pasaron otro día genial

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Nuevamente el Salón de Usos Múltiples de APEL volvió a colmarse de la familia legislativa rionegrina, esta vez para homenajear a los más pequeños.

Por décimo año consecutivo el festejo del Día del Niño se constituyó en uno de los eventos más convocantes de la temporada del gremio de los trabajadores legislativos.

Toda la Comisión Directiva y muchos colaboradores, más los profesores del sindicato, se esmeraron para que los ‘legislativitos’ pasen una tarde de sábado inolvidable.

Todo comenzó a las 15 horas con la llegada de los chicos y chicas, los que junto a sus familias tomaron posesión de sus lugares en las mesas dispuestas para ellos. Mientras los homenajeados iban de un lado a otro del predio de APEL, los grandes disfrutaban de sus mates y conversaciones con amigos y compañeros de trabajo.

El espacioso salón de la calle Guatemala 229 de Viedma fue acondicionado para que, de manera muy segura y ordenada, cada uno la pase bien en diversas actividades.

Los más chiquititos no pararon de arrojarse dentro de los inflables. Otros confiaron sus rostros a las habilidosas maquilladoras (que pintaron divertidos motivos en esas caritas). Algunos no pudieron dejar de lado la tentación de ir a la ‘canchita’ de césped sintético a jugar un rato y muchos la pasaron genial con los juegos de destreza, habilidad y paciencia que idearon y condujeron los ‘profes’.

Mientras tanto, en uno de los extremos del salón (sobre el escenario), integrantes de la Comisión Directiva –casi de manera ininterrumpida- sortearon decenas de juguetes, también como sucede año tras año.

Todo lo descripto aquí fue constante y a un gran ritmo. Hubo un solo instante en el que los mayores lograron que los chicos ‘se sienten un rato’: cuando llegaron las facturas y el chocolate (otra ‘obra de arte’ de un grupo de trabajadores/as legislativos/as).

El final llegó y todos se fueron satisfechos. Los chicos porque pasaron una jornada maravillosa, y los integrantes de APEL porque durante toda la tarde vieron lo que tanto buscan con estos eventos: la sonrisa de los ‘legislativitos rionegrinos’.